30 abril 2008

Tinaja: reliquia del pasado

Tinaja 41
En mi niñez en casa de mi abuela Martha, había una tinaja. Disfrutaba tomar el agua fresca y con un sabor especial de aquel recipiente. No importaba la temperatura de afuera, en su interior se conservaba la frescura natural y mas si el agua era “lluvia”.

Para ese tiempo, en 1979, si mal no recuerdo; ya en mi casa mis padres habían comprado una nevera Nedoca “fiá”-a crédito-por la que pagaba RD$15 pesos mensuales. Todos los días al llegar de la escuela, tenía que llevar un poco de hielo a casa de mi abuela, a unos 2 kilómetros de mi casa.

Ante el viaje y el sofocante calor, aprovechaba entonces para tomar-en un jarrito de aluminio-y saciar la sed, cosa que disfrutaba inmensamente. Ya no veo tinajas, los refrigeradores las han relegado y solo en comunidades rurales se pueden observar como reliquia de un buen pasado.

0 Comente y opine aquí: